Galletas de Jengibre Veganas y Mindfulnes

Publicado el 11 marzo, 2016

Tomar un momento, una pausa durante estas semanas llenas de festividades, actividades, posadas y brindis. Tomar una pausa para relajarnos aparte de hacer yoga, podemos tomar una pausa de relajación cocinando una deliciosas galletas veganas de jengibre, disfrutando la decoración, la preparación y todo el proceso con presencia plena, cocinar puede convertirse en un práctica de meditación si sabemos lo que estamos haciendo.

Así iniciamos, tomando unos segundo para ser conscientes de nuestro cuerpo o simplemente notando nuestra respiración. Después de algunos minutos de observarnos, manteniendo esta presencia mental, iniciamos la preparación…

INGREDIENTES PARA LAS GALLETAS (12-14 GALLETAS):

200 gr de harina – 100 gr de margarina vegetal – 100 gr de azúcar – 7gr de jengibre fresco – 1/2 cucharadita de postre de canela – 1 pizca de nuez moscada

INGREDIENTES PARA LA GRASA REAL VEGANA

  • 1 cucharadita de postre de no egg (sustituto de huevo)
  • 2 cucharadas soperas de agua
  • 1 cucharadita de postre de zumo de limón
  • 100 gr de azúcar glass
  • Colorante rojo (yo usé en gel)
  • Colorante verde (también en gel)

PREPARACIÓN

En primer lugar prepararemos las galletas. Mezclamos la margarina a temperatura ambiente con el azúcar ayudándonos con unas varillas. Después añadimos la ralladura de jengibre, la canela y la nuez moscada y mezclamos bien. En último lugar, agregamos poco a poco la harina tamizada de forma que no quede ningún grumo. Verás que es una masa bastante blanda y un poco pegajosa, no te preocupes, está bien. Sólo hay que hacer con ella una bola y dejarla reposar una media hora en el refrigerador.

Ahora vuelve a tomar una pausa, unos segundo para recordar tu intención de estar presente durante este proceso, quizá notar los olores que están presentes. Y continúa…

Pasado este tiempo, estiramos la masa de las galletas de jengibre veganas sobre papel de horno e intentamos que quede por todas partes con el mismo grosor (unos 5-6 mm). Cogemos nuestros cortapastas y sacamos tantas galletas como podamos. Con el sobrante volvemos a hacer una bola, estiramos y cortamos más galletas.

Una vez tengamos todas las galletas, las ponemos en la bandeja (de nuevo con papel de hornear para que no se peguen) y colocamos en el horno precalentado a 180º con calor por arriba y abajo. El tiempo que tendremos las galletas será de aproximadamente 10 minutos. Sácalas cuando veas que los bordes se empiezan a poner dorados.

Ahora es buen momento para tomar otra pausa, simplemente reposando tu mente, permitiendo que tu mente descanse unos segundos. Después de algunos minutos de descanso, continúa la preparación con presencia mental.

Una vez listas las galletas las dejamos enfriar en la bandeja y posteriormente rejilla. Mientras, podemos empezar a preparar la glasa real vegana. El royal icing es una masa básicamente de azúcar, así que si no te convence mucho, te aseguro que las galletas sin nada están también muy ricas, yo dejé alguna sin adornar.

Para la glasa vegana primero mezclamos el no egg con el agua, luego añadimos el zumo de limón y posteriormente el azúcar glass. Yo en este caso usé la batidora de mano con el accesorio de la varillas. Queda una masa bastante pegajosa. Separamos en tres partes, una la dejamos blanca, en la otra añadimos una pizca de colorante verde y en la otra colorante rojo. Ojo, si usáis colorante en gel, con muy muy poquito es suficiente. Después colocamos la glasa en la manga pastelera.

Ahora a echarle imaginación y paciencia para decorarlas.

Antes de inciar el proceso de decoración puedes tomar una pausa, simplemente relajarte y observar cómo está tu cuerpo, tus sensaciones físicas, el latido de tu codazón, tu respiración… y permitir que tu mente descanse en lo que esté presente.

Ahora si manteniendo esta presencia mental, inicia el proceso de decoración a tu gusto.

También es posible que apliques la meditación cuando pruebes las galletas, al notar los sabores. Es toda una experiencia…

¡Qué aprovechen y feliz navidad!